¿Qué comemos?

El Bhagavad-gita establece que los productos lácteos, los granos, frutas y vegetales, aumentan la duración de la vida y proveen fuerza, salud, satisfacción y felicidad.

Debido a que involucra la matanza de animales inocentes, el ingerir carne levanta cuestiones éticas y psicológicas muy serias. El dramaturgo Jeorge Bernard Shaw escribió que cuando los animales son matados para ser comidos, el hombre anula en sí mismo (en forma innecesaria) la más alta virtud espiritual, la compasión y piedad hacia los seres vivientes como él mismo, y al violar sus propios sentimientos, se vuelve cruel.

Ningún alimento vegetal requiere matanza alguna. Por otro lado, incluso cuando las plantas son matadas, sufren mucho menos que los altamente sensibles animales. Sin embargo, incurrimos en una reacción cuando eliminamos cualquier forma de vida. Esta reacción es parte del karma, una ley sutil de acciones y reacciones. Pero Krishna, Dios, explica que Él nos libera de todas las reacciones del karma cuando acepta los alimentos vegetarianos que Le sean ofrecidos con amor y devoción. Krishna establece, Ofréceme con amor y devoción una fruta, una flor, una hoja o agua; Yo la aceptaré (Bg. 9.26).

Al comprender cómo nosotros dependemos de Dios para conseguir nuestra comida, podemos expresar nuestra realización y gratitud ofreciendo nuestro alimento al Señor antes de comerlo. Este es un importante principio espiritual que aprendemos del Gita. El acto de ofrecer los alimentos es componente vital de la autorrealización.

En lo que ha sido llamado vegetarianismo liberal, los miembros de ISKCON alrededor del mundo, combinan artísticamente arroz, vegetales, quesos, yogur, frutas, frutos secos y especias, para producir platos nutritivos y sabrosos; libre de karma, este alimento espiritualizado prasadam es deliciosamente satisfactorio. Las especialidades vegetarianas de ISKCON están disponibles para el público en más de 200 ciudades del mundo en las famosas Fiestas de Domingo.